Amortiguadores, ¿elemento de seguridad o de confort?

Amortiguador

¿Quién se acuerda de aquel anuncio de Citroen donde la marca se vanagloriaba de montar el mejor sistema de amortiguación del mercado?

En el anuncio, que os dejamos al final de este post, aparecía un coche con tres ruedas mientras hacía diversos ejercicios que probaban la estabilidad del modelo. Pues eso era debido principalmente al sistema de amortiguación.

La amortiguación de nuestros coches hacen que atravesemos los baches e imperfecciones de la carretera de forma cómoda y segura. Obviamente, esa es una de sus funciones, pero realmente lo que hace de vital importancia a este elemento mecánico de nuestro coche, es garantizar la estabilidad del mismo cuando tomamos curvas, cambiamos de dirección, frenamos de forma brusca o conducimos con condiciones climatológicas adversas.

Mucha gente piensa que la duración de los amortiguadores es la misma que puede llegar a durar nuestro coche, aunque la realidad es bien distinta. Los amortiguadores deben revisarse de forma periódica, ya que el buen estado de los mismos, nos garantiza en gran parte una conducción segura, una buena maniobrabilidad y por supuesto el confort que necesitamos en nuestros desplazamientos.

Los amortiguadores trabajan de manera relacionada con otros dos elementos mecánicos importantes de nuestro coche, los neumáticos y los frenos. Esto quiere decir, que si alguno de esos elementos no está en buenas condiciones, afectará al funcionamiento de los otros. Incidiendo ese mal funcionamiento directamente en el comportamiento que nuestro coche tendrá en situaciones donde se requiera un conducción especialmente segura, como puede ser con lluvia o carreteras con trazados complicados.

¿Cual es su función principal y cómo funcionan?

La función principal de un sistema de amortiguación no es otra que mantener las 4 ruedas del coche pegadas al asfalto, transmitiendo suavidad en la conducción y tracción cuando se requiere realizar maniobras como conducir con curvas, en una frenada brusca o cuando viajamos con el coche cargado con pasajeros o equipaje.

Por estos motivos, y al ser el principal receptor de las imperfecciones de la carretera, el  peso tanto de vehículo en vacío como en carga y estar en constante uso, aun cuando el coche está parado, los amortiguadores sufren mucho desgaste. Y Aunque están hechos para aguantar y ser desde el punto de vista de ingeniería unos colosos mecánicos, con el paso del tiempo se desgastan o deterioran y conviene estar pendiente de que siguen haciendo su función como es debido.

Hay tres puntos básicos que nos muestran la verdadera utilidad de los amortiguadores:

1.- Unos amortiguadores en buen estado, nos permitirán frenar con eficacia en cualquier condición, ya que harán que los neumáticos tengan un buen agarre, reduciendo la frenada y manteniendo la estabilidad del coche, evitando las perdidas de control laterales.

2.-  Mantendrán el centro de gravedad del coche en lo que se llama, estado de control, contrarrestando cualquier consecuencia que pueda producirse en el cambio repentino de la masa del coche al girar en un a curva de forma equivocada o al frenar de manera brusca (en este caso notamos como todo el peso del coche se va hacia adelante).

3.- Y absorberán todas las imperfecciones del terreno por el que circulamos evitando la perdida de contacto del neumático con el suelo logrando así una conducción fiable y estable.

Si nuestros amortiguadores están en mal estado, todo esto que te hemos explicado, comenzará a fallar y puede provocar que nuestro coche y los que viajamos en el, terminemos en situaciones complicadas y peligrosas. De ahí la importancia de tener siempre un ojo en ellos.

¿Como sabemos si nuestros amortiguadores están en mal estado o fallan?

Podemos hacer alguna prueba nosotros mismos, presionando cada amortiguador con todo nuestro peso, y comprobando que el recorrido de vuelta de la presión que le hemos dado sea uniforme y sin rebotes. Pero, cuando unos amortiguadores están mal, se nota de forma muy tangible en la conducción. Notaremos que cuando cogemos un bache, las ruedas rebotan y pierden adherencia. En las curvas, notaremos que nuestro coche tiende a irse más de la cuenta hacia el lado contrario de la curva.  También notaremos la amortiguación más blanda de lo normal, o excesivamente dura.

La verdad es que la mejor opción para comprobar el estado de los neumáticos, es aprovechar cuando traigas tu coche al taller para un cambio de aceite o cualquier otra tarea de mantenimiento rutinaria. En TGS podremos hacerlo en ese momento de forma sencilla, y en caso de que todo esté correcto, podrás continuar usando tu coche con normalidad.

El desgaste de los amortiguadores no es una avería común, pero si tu coche tiene muchos kilómetros, muchos años o le das un uso en el que circules por carreteras complicadas o lo cargas en exceso de forma habitual, debes tener especial atención.

Y recuerda, la seguridad de tu coche depende principalmente de tu conducción responsable, pero piensa que hay elementos mecánicos que son parte fundamental de esta seguridad que escapan a tu control,  con lo que te apremiamos a que tengas estos consejos que te damos muy en cuenta. Y ten siempre en mente que no es solo tu seguridad, es la tuya y la de los que viajan contigo y la del resto de conductores que circulan por donde tu circulas.

Anuncio Citroen

Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Si te ha gustado este post, ¡compártelo!