Cámaras en el coche, ¿legales o no?

Dashcams

Cada vez es más  habitual ver circular coches que llevan cámaras instaladas en el salpicadero (Dashcams). Y nos preguntamos, en la materia de privacidad y pensando en la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y  la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), si será legal o no llevarlas instaladas. ¿Podríamos usar lo que grabemos en caso de siniestro? ¿podríamos usarlas en videos personales? ¿subirlas a internet?.

En países como Rusia, y debido al enorme crecimiento de las estafas que sufre las aseguradoras, las diferencia abismal en el coste del seguro entre un terceros y un todo riesgo y el bajo coste de las dashcams, el uso de estas cámaras en coches, se ha convertido en algo necesario e incluso obligatoriamente requerido por algunas aseguradoras. Pero Rusia, y si nos seguís en nuestro Facebook, ya sabéis como son en materia de coches. Nosotros nos centraremos en que pasa en España, que es donde vamos a circular.

Lo primero que tenemos que saber es que hay dos tipos de cámaras. Las que se van fijas en el salpicadero del coche y las que usamos para el ocio (Go pro y similares). De esas últimas, no hay mucho que comentar. Son cámaras personales, que las encendemos y apagamos para grabar cosas nuestras y personales, y cuyas grabaciones las usamos en nuestro ámbito privado, o si acaso, mandarlas a un programa de videos para ver si con nuestro video gracioso, nos sacamos unos euros. Pero las fijas (Dashcams) , y debido a la legislación, son las que nos puede meter en un problema debido a la diferencia de criterios de aplicación de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), y son las que nos interesan.

Hay dos tipos de Dashcams, las de grabación continua y las que graban solo cuando el motor del coche está en marcha.

Las primeras son con las que tenemos que tener más cuidado. La pones en marcha y comienza una grabación continua que no para hasta que tú le digas que pare. Graba todo lo que pase delante de ella, tanto si el coche está en marcha como si no, y dependiendo la cantidad de almacenaje de la tarjeta de memoria o un criterio que puedas tu configurar, va sobre escribiendo lo que graba, salvo que descarguemos lo que no queremos que se sobre escriba.

Estas cámaras son totalmente ilegales. Sus grabaciones nunca podría ser usadas como prueba en un proceso, tanto judicial como privado. Y esto es así porque la LOPD dice que una grabación continua se considera video vigilancia, y la video vigilancia en España es una actividad que solo puede ser practicada a discreción por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. O por empresas privadas que hayan cumplido los requisitos legales, incluyendo la información del motivo de la práctica de la actividad y ofreciendo los pertinentes accesos para que puedas contactarlos y reclamar tus derechos en materia de privacidad en caso necesario.

Las que graban solo cuando el vehículo está en marcha, tienen un tratamiento diferente, ya que su situación legal está más en el aire. No son ilegales, pero su legalidad está unida a una serie de circunstancias.

Supongamos que llevas una de estas cámaras y tienes un accidente y quieres usar la grabación como prueba ante la compañía de seguros o llegado el momento un juicio. Tendrías problemas si violas alguno de los tres derechos de privacidad de la persona grabada que contempla la LOPD y son:

Su uso:


Hay que tener muy claro el uso que le vamos a dar a esas imágenes. No pudiendo reproducirlas a terceros o difundirlas en internet, siempre que haya una persona o coche reconocible (en el caso del coche por la matrícula), con lo que el uso pre-definido para estas imágenes quedaría limitado al ámbito casero.

Su justificación:


Si no las difundimos fuera del ámbito privado, podríamos usarlas en un juicio como prueba, ya que la propia LOPD señala que no habría que pedir permiso a las persona, personas o vehículo que aparecen en la grabación si el destinatario de esas imágenes fuera Defensor del Pueblo, el Ministerio Fiscal (Jueces o Tribunales) y el Tribunal de Cuentas. Pero en este caso sería el juez quién decidiría si las admite en el proceso o no. Con esto, queda excluido el uso de esas grabaciones ante las compañías de seguro. O sea, que si ya la llevas y el motivo es para protegerte ante tu compañía de seguros, ya sabes que no te valdrá de nada, es más, en caso de usar las imágenes para demostrar tu inocencia en un siniestro dudoso, es muy probable que la compañía contraria use este motivo para tirar abajo tu testimonio, y lo más probable lo pondría en conocimiento del a AEPD para que tome contra ti las medidas necesarias, arriesgándote a una investigación por parte del a AEPD y una posible sanción económica bastante considerable.

Su proporcionalidad:


Es la que le va a indicar al juez si debe o no admitir las imágenes como prueba, y  habría que justificarla en cada caso. Siendo el Juez el que determine si es proporcional o no su admisión basado en los hechos del accidente. Si no hay testigos, si hay o no cámaras en los alrededores o cualquier otro elemento que pueda llegar a esclarecer el suceso sin necesidad de usar la imágenes de la dashcam.

En resumen, si llevamos una dashcam legal, es decir la que graba cuando el coche está en marcha, y nos sucede algo que nos haga pensar el uso de las imágenes para defender nuestros derechos, debemos tener mucho cuidado y analizar muy bien si nos interesa aportar la grabación. Será mejor primero intentar otro medio para probar nuestra versión, y como último recurso usar las grabaciones.

Y para que veamos hasta que punto la gente se ha volcado en Rusia a comprar estás cámaras, aquí os dejamos un video en el que nos clarifican cuales son los principales motivos por los que son necesarias.

 

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