Dime como conduces, y te diré como eres. Tipos de conductores (parte 2)


Hace unos días hablábamos de los tipos de conductores que nos encontramos por la calle, y como no queríamos aburriros, nos dejamos unos cuantos tipos en el tintero que por aparecer en segundo lugar, no significan que no sean importantes.

Si no te reconociste en la anterior edición, quizás lo hagas en esta. Y aprovechamos para deciros que desde TGS no se ha dañado a ningún conductor durante la realización de este post.

El Portaaviones:

Este individuo es endémico de la gran y mediana ciudad. Aunque puede que lo encuentres también en carreteras pero en muy raras ocasiones, ya que no se siente cómodo navegando en esos mares. Su característica principal no es otra que dejar siempre, ya sea cuando hay poco tráfico o cuando hay mucho, la distancia entre su vehículo y el que tiene delante equivalente a la de un portaaviones. Pero no un portaaviones tipo el Dédalo o el Principe de Asturias de nuestra armada, coge la medida como mínimo de un clase Nimitz de la armada de los estados unidos.

El guardar la distancia reglamentaria para evitar accidentes, es la excusa que utiliza y que solamente le vale a el mismo. Porque cualquier conductor sabe que la distancia debe ser la adecuada a la velocidad y a las condiciones climatológicas. Para el no, para el la distancia es de 300 o 400 metros. Y claro, para poder mantener dicha distancia, la velocidad a la que circula será ínfima, con la consiguiente acumulación de gente detrás de el que ve con desesperación el espacio que tiene delante. Es especialmente irritante en los atascos matutinos. Y como te pillen dos, uno al lado del otro, morirás en la espera.

El Sobre-escribe:

Este tipo de conductor lo reconoceras solo cuando lo tengas delante varios kilometros, ya que en principio puedes pensar que simplemente se ha equivocado en un ceda el paso o en un stop. Y decimos esto, porque el sobre-escribe se llama así, porque directamente sobre-escribe las señales de tráfico a su antojo. que tiene un stop, lo sobre escribe en su mente y no se para. Que lo tienes los otros, se para y les da paso. Lo mismo ocurrirá con los ceda el paso. En cuanto a otras señales, pues ya saben, donde ponga 80 irá a 100, donde ponga preferencia para el, se la dará al resto…y así sucesivamente.
Un genotipo con el que hay que tener mucho cuidado, salvo que uno mismo sea del tipo portaaviones, que en tal caso y gracias a la distancia de seguridad que te separará de el, no correrás riesgo alguno.

El 10cm:

Este tipo es uno de esos campeones que circulan y que piensan que su coche es una extensión mismamente de su cuerpo. Piensa que tiene la capacidad de percibir a través de la chapa de su coche, por eso siempre pasa muy cerca de todo, aunque tenga espacio de sobra, dejará 10cm entre tu y el. Ya vayas en un coche, moto, tractor o camión. Si tu coche está aparcado y el pasa, lo hará a esa distancia. Si te adelanta por carretera, se acercará a esa distancia antes de desviarse a la izquierda para sobre pasarte. Es un experto en lo que, gracias a ellos, se ha venido a llamar “adelantamiento en el mismo carril”. Los reconoceras cuando notes su aliento en tu nuca.

El ruleta rusa:

Otro de los más peligrosos elementos al volante. Y lo es porque todos sus movimientos siguen la dinámica de este macabro juego de apuestas. Hará cambios de carril, adelantamientos, frenazos o aparcamientos de forma totalmente inesperada, incluso cuando las condiciones para cualquier mortal son adversas. Y las hace, no porque les guste el riesgo o sean adictos a la adrenalina, lo hacen sin darse cuenta. Son totalmente inconscientes de lo que hacen. Para ellos conducir un vehículo que puede ocasionar un accidente, es un acto absolutamente inocente. Como si fueran de romería o no hubiera otros conductores circulando. El código de circulación es para estos elementos un libro que tuvieron que leerse para sacarse el carnet, y tan pronto aprobaron el examen, borraron todo lo que habían aprendido de su cabeza como el que borra un disco duro.

Témele como a una vara verde. Escapa si lo detectas lo antes que puedas. Y avisa al resto de conductores para que lo puedan evitar.

El maestro:

Este podríamos llamarlo así, o el campeón, o el rey, o……cualquier otro término que indique que está por encima de lo humano y lo divino. El maestro es el que mejor conduce del mundo. Y no es discutible. Y los demás conductores tenemos la suerte de tenerlo entre nosotros para que podamos disfrutar de su conducción. Además como buen maestro, es también juez. Trabajo que ejerce mientras conduce para así deleitar con su sabiduría y sentencias sobre todo lo que ve a sus pasajeros.
En cualquier conversación de tráfico, arrollará a sus contertulios con una avalancha de datos y estadísticas imposibles de rebatir. Con lo que en caso de encontrártelo en un bar o reunión social, lo mejor es no intervenir.
Como no hará nada que ponga en peligro tu circulación, no debes tomar ninguna medida especial cuando lo veas circular. Por cierto, lo reconocerás por que su coche va rodeado por un aura mística que deslumbra.

Y hasta aquí hemos llegado. Se que nos hemos dejado más tipos en el tintero, como “el diablo sobre ruedas”, ese que se pegará tanto a tu parte trasera que será capaz de leer los relojes de tu salpicadero, o “el rayo laser” ese que usa las ráfagas de sus luces como si tuvieran el poder de desintegrar a los vehículos que van delante……..y muchos más, tantos como conductores hay.

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