Dime como está la bujía, y te diré que le pasa a tu coche (parte 2)

Bujías

El otro día os contábamos como podíamos saber averías de nuestro coche por el estado de las bujías. Y como no queríamos aburriros ni poneros mal cuerpo, decidimos hacerlo en dos partes. 

Así que si más dilación, os contamos el resto de situaciones que podéis encontraros al sacar la bujía de vuestro coche.

6.- Electrodos fundidos: 

Si notas que tu coche tiene una gran pérdida de potencia o notas excesiva temperatura del agua o del aceite, una de las cosas que debes revisar primero es la bujía. Si se aprecia que los electrodos están fundidos o directamente se ha volatilizado, y en general tiene una aspecto terrible, antes de hacer otra cosa, cámbiala y comprueba si los síntomas de motor dejan de ser los que han conducido tu coche al taller.

Esto es lo que se llama en nuestro lenguaje “preignición” y si no se corrige pronto, puede ocasionar serios daños en el pistón. Esto puede ocurrir por diferentes motivos, circular a mucha velocidad de forma prolongada, un encendido excesivamente adelantado, un sistema de refrigeración que no esté funcionando de forma correcta o usar una bujía demasiado caliente. 

En cualquier caso, si tenemos estos síntomas deberemos revisar la refrigeración y la regulación del encendido antes de probar con una bujía más fría.

7.- Óxido o color verdoso:

Notamos que el motor no funciona correctamente y la explosión es débil o notablemente sin potencia. Si al sacar la bujía vemos óxido, ahí tienes el problema. ¿Como va a funcionar un motor si la bujía está oxidada?, el motivo es claro, esto lo encontrarás en vehículos antiguos que han estado mucho tiempo parado. Podría suceder por un combustible de mala calidad, pero salvo que circules habitualmente por zonas donde la gasolina no se compra en gasolineras, es difícil que tu bujía se oxide.

Si te la encuentras al comprar un coche clásico, solo tienes que sustituirla y hacer lo propio con el resto de componentes de tu nuevo-viejo coche.

8.- Desgaste anormal:

Este problema en la bujía provocará que tu motor arranque con dificultad tanto en frío como en caliente, y pegará tirones cuando aceleres. Si el electrodo está muy separado de la zona de chispa, es probable que sea el causante de los síntomas mencionados. Suele ocurrir por desgasta acumulado. No es un problema serio, cambia la bujía y todo irá perfectamente. 

9.- Bujía normal: 

Así es como debemos conservar nuestras bujías, y eso lo conseguiremos prestando atención periódica a su desgaste, sustituyendo o limpiándola cuando sea necesario. Ya que es la parte clave de la combustión en nuestro motor, y de ella depende que esta sea la correcta. Si hace su trabajo bien, nuestro coche funcionará perfectamente más tiempo y mejor, sin darnos problemas mayores.

Una bujía en buen estado tendrá residuos, pero tendrá un aspecto saludable.

Como siempre en TGS os aconsejamos que os anticipéis siempre a las posibles averías. Estas ocurren, pero siempre serán menores y el coste será inferior en aquellos coches que tienen un mantenimiento regular que en aquellos a los que se lo presta poca o ninguna atención.

Os dejamos aquí abajo unas imágenes de los diferentes estados que os hemos descrito.

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