Eso va a ser la junta de la trócola. ¿O era el condensador de fluzo?

Junta la trócola

Pocas frases pueden llegar a asustar tanto como esta cuando salen en una conversación de amigos un domingo en una barbacoa, habitualmente, de la boca de alguien que no tiene ni idea de lo que está diciendo, tras haberle comentado a dicho “entendido” el ruido que venimos escuchando en nuestro coche desde hace días. Bueno, hay otra que da más miedo, “la junta de la culata”, pero hoy no hablaremos de esta temida junta, y esa junta, cuando se rompe es tan escandaosa que no necesitaremos al amigo «listez», hoy hablaremos de la Trócola y de si debemos o no tener miedo cuando se mencione. Y además, tu colega el que «sabe» no distinguiría una trócola de una junta de culata o de un condensador de fluzo.

Pero, ¿qué es la junta de la trócola?. Pues para evitar meternos en tecnicismos, es básicamente una polea que ayuda, por medio de una cadena o correa, a transmitir la potencia del motor a los distintos elementos del coche para que se mueva y tenga direccionalidad, es decir, que puedas dirigirlo desde el volante. Al ser una polea, no tiene una junta específica que la haga funcionar. Tendrá elementos que puede o no llevar juntas. Pero el mal funcionamiento de una posible junta, no significa que sea el motivo de una avería cuyo coste nos haga ponernos a temblar.

¿Y eso de la junta?

El elemento mecánico completo es la trócola, y cuando está mal, hay que cambiar el elemento mecánico completo o alguna de sus partes, pero la avería a la que se refiere ese amigo que nos llena de pánico, como tal, no existe. Lo que se avería es la trócola. O puede que algún otro elemento de la Trócola. O sea, que ya sabes lo que contestar a ese amigo “listillo” cuando suelte su famosa frase.

La frase viene a ser más una broma que una realidad, en un afán, por un lado del amigo «entendido» de dárselas de eso, o ya si retomamos esa barbacoa de domingo  dela que hemos hablado más arriba y en la que posiblemente se hayan bebido alguna que otra bebida embriagante, una forma de hacerse el gracioso sobre la propia ignorancia sobre mecánica del que la dice.

En cualquier caso, confiemos que sea un mecánico especializado el que nos de el veredicto final ya sea fatal o no.

La trócola es un elemento de tu coche que en caso de avería, es de esas averías que son complejas de solucionar, pero tiene solución. Lo que te recomendamos desde TGS es que realices una conducción segura, no solo desde el punto de vista vial, desde el punto de vista mecánico. Si tratas a tu coche bien siguiendo los consejos que puedes encontrar en este blog y en otros que hay por la red, tu coche te lo agradecerá teniendo menos averías, dándole una mayor vida y llegado el momento en el que encuentres con una avería de alto coste en reparación, podrás tomar una decisión viendo si te interesa o no invertir dinero en tu coche o no. Un vehículo maltratado, tendrá averías de coste elevado, como la de la trócola, en muy poco tiempo, uno cuidado podrá incluso llegar a no tenerlas nunca. En TGS hemos abierto motores con 5 o 6 años de vida real y un desgaste equivalente a 12 o 15 años, y lo contrario, coches con 15 o 16 años cuyos propietarios son cuidadosos, estando el interior del motor impecables, y con posibilidad de durar muchos años.

Es por eso, que ante una varía que nos produzca un dispendio económico alto, debemos no ser negativos, confiar en nuestro profesional y seguir sus consejos. Cuando un buen profesional como los que tenemos en TGS, te dice que merece la pena invertir en tu coche, sabe lo que dice.

Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Si te ha gustado este post, ¡compártelo!