Las averías más comunes de tu coche

Atasci

Cuando tienes un coche, sabes que en algún momento tendrás que llevarlo al taller. Si eres de esos conductores que cuidan su coche, lo ideal es que solo lo tengas que llevar a pasar revisiones periódicas, que es la mejor forma de evitar averías mayores. Pero, aun así, tu coche es una máquina que tiene muchas partes móviles que sufren desgastes y se averían.

Todos nos ponemos a temblar cuando escuchamos «correa de la distribución” o “junta de culata”, pero no os asustéis, estas no son averías que sucedan de forma sencilla y menos si haces tus revisiones periódicas, prestas atención al desgaste de las partes que más sufren, y sigues los consejos de tu profesional del motor de cuando debes cambiar una pieza y cuando no.

Ten en cuenta que un motor es un elemento de ingeniería compacto, y cada pieza tiene su función y trabaja de forma solidaria con el resto. Es decir, el desgaste o mal funcionamiento de una pieza, al final, siempre terminará repercutiendo en otra y esta en otra. Por eso es fundamental que no dejéis pasar el más mínimo detalle en vuestro coche ya que puede terminar en una avería mayor.

Y para que no os asustéis de cualquier rudio o vibración extraña de vuestro coche, os contamos cuales son las 10 averías más comunes que nos encontramos en TGS. Conociendo el motivo de dichas averías, podréis tomar medias para evitarlas.

– La válvula EGR:

Esta válvula está en los vehículos diesel y la principal avería es debida a la acumulación de carbonilla y residuos que se producen por una conducción agresiva, con fuertes acelerones a bajas revoluciones que provocan el incremento de gases y consiguientemente la acumulación de los mencionados residuos.

– El turbo:

Común tanto en vehículos diesel como gasolina y lo notarás por que tu coche perderá potencia de forma considerable, y la acumulación de residuos es una de las causas principales de su deterioro. Presta atención al turbo de tu coche en las revisiones regulares.

– Las ruedas:

De esto ya hemos hablado aquí. Y ya se ha dicho que el desgaste de los neumáticos es inevitable. Te aconsejamos siempre que montes los neumáticos adecuados a tu vehículo para evitar un sobre coste a la hora de cambiarlos y así realizar un desgaste de los mismos de forma coherente.

– El catalizador:

Es obligatorio en todos los vehículos y lo peor que le va a esta pieza son los trayectos cortos, o sea, urbanos. Las bujías en mal estado, provocan un desgaste prematuro. Si notas pérdida de potencia (no tan sustancial como con el turbo) y que tu coche se cala de forma reiterada, deberás revisar esta pieza.

– Embrague:

Debe durar unos 100.000km, su cambio no es excesivamente costoso. Pero si conduces de forma suave, sin hacer cambios bruscos o estiras demasiado el embrague al iniciar la marcha, acortarás su vida. Un embraga en mal estado patina y huele a quemado.

– Luces:

Estas son las reinas de las averías. Sin duda poco podemos hacer para evitar que se fundan. Los cambios de tensión del sistema eléctrico puede afectar a los intermitentes o luces. Asegúrate de que tu sistema eléctrico funciona correctamente. En tu taller puede comprobarlo sin mucho coste adicional cuando pases una revisión rutinaria.

– Los inyectores:

Aunque están en vehículos diesel y gasolina, en los diesel es donde suelen dar más problemas, ya que la presión a la que trabajan, es mucho mayor que en los motores de gasolina. Cuando falla uno o más de uno el coche pegará tirones y perderá potencia. En casos muy extremos, y raros, el coche podría pararse en marcha. Se averían porque se obstruyen, pero si cambias el filtro de combustible cada 25.000 o 30.000 km, alargarás su vida. Si en algún momento, tienes que reparar algo que esté cerca de los inyectores, aprovecha para que te hagan una limpieza de los mismos. Pondrás el contador a cero.

– Los filtros:

No se rompen, se obstruyen, ya que su misión es filtrar las impurezas y evitar que las mismas entren en el motor, vengan de donde vengan. Siempre que hagas revisiones periódicas, aprovecha para cambiar los filtros que toquen. Un filtro en mal estado, no hará su función, y todos esos residuos que debería dejar fuera de tu motor, irán para adentro, perjudicando otras piezas.

– La correa de la distribución:

Cámbiala siguiendo escrupulosamente las indicaciones del fabricante de tu coche. No te la juegues saltándote las recomendaciones. Una rotura de la correa de distribución es cara, si es en marcha y dependiendo de la edad de tu coche, el coste podría no compensar arreglarla. La sustitución en su momento, te garantiza prácticamente al 100% esta avería. 

– La bobina de encendido:

Es propia de los motores de gasolina, y suele fallar por un mal funcionamiento del sistema eléctrico. Provoca tirones cuando circulas y problemas al arrancar. Revísala siempre que puedas. Y sustitúyela tan pronto notes alguno de los síntomas descritos o si te lo recomienda tu profesional del motor.

Podríamos seguir contándoos más y más sobre averías pero tampoco queremos ser catastrofistas y vamos a pensar que sois responsables, que cuidáis vuestro coche y así evitáis muchos de los problemas que hemos descrito. Aun así, desde TGS aprovechamos para ofreceros nuestro asesoramiento y nuestra ayuda en el caso de que necesitéis nuestros servicios profesionales.

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